Jose Baena

jueves, 18 de enero de 2018

Flores pulmonares

Hoy soñé que me entregaba un manojo
de flores pulmonares.

Parecían girasoles sangrientos
había luna llena.

Su tallo se expandía y deshinchaba
como un cachorro de león dormido
podría despertarse.

Ahora que desmenuzo sus semillas
embadurnado el rostro hundido el ansia
en esta copa de caviar metálico
y ojos que abren de golpe.

Un ramo de girasoles sangrientos
amarillo y negro y rojo en la noche
quizá un tigre de sombra
solo sé que respira y que está vivo.

Me hago entrega de él
y le ofrezco mi pecho
para que muerdan allí sus raíces.

Soy un zarpado campo de cultivo.
Soy un enorme biberón aéreo.

Cuando amanezca la luna se habrá
vaciado del todo.

Y en el jardín rugiente que rasgará el día
yo por fin habré desaparecido.

<< Listado de Entradas >>

0 comentarios:

Publicar un comentario